Luis
A veces, las historias más bonitas comienzan mucho antes de que uno lo note. Thalia y yo siempre vivimos en Atacames y estudiamos en el mismo colegio, pero el verdadero encuentro llegó en 2024, cuando coincidimos haciendo crossfit. Desde ese momento, supe que había algo especial en ella. Thalia es carismática, empática y espontánea; tiene una luz propia que llena de alegría mi vida y una forma única de devolverme la calma cuando los días se vuelven difíciles. Su amor, su energía y su manera de ver la vida han hecho de nuestra historia algo profundamente valioso para mí. Hoy, con el corazón lleno de gratitud, sueño con prometerle mi vida entera frente a quienes más queremos.